Jurisprudencia

Cabecera: AP de Pontevedra, 14-05-2020: Comunidad de propietarios. Responsabilidad por hecho ajeno. Elementos privativosAl respecto reproducimos la sentencia de la secc primera de esta audiencia provincial de pontevedra de 18/07/2013 que razona sobre la legitimación de la propietaria de un piso o elemento privativo frente al resto de propietarios por obras en él : en efecto que la demandada sea propietaria de un elemento privativo de un edificio constituido en régimen de propiedad horizontal - como expresamente reconoce en el hecho segunda de su contestación -, deriva la cuestión por otros derroteros sobre el tipo de acción ejercitada por la parte actora, no ya en el ámbito de la culpa extracontractual del artículo 1902 del codigo civil sino de la ley de propiedad horizontal como ya dijimos en nuestra sentencia de 18/07/2012, precisamente con ocasión de otra demanda presentada contra la misma demandada : resulta incuestionable el ser aplicable al proceso seguido en la anterior instancia que el artículo 9. g de la ley 49/1960, de 21 de julio, de propiedad horizontal, modificada por ley 8/1999, establece la obligación de la cada propietario de observar la diligencia debida en el uso del inmueble y en su relaciones con los demas titulares y responder ante éstos de las infracciones cometidas y de los daños causados.
Jurisdicción: Civil
Origen: Audiencia Provincial de Pontevedra
Fecha: 14/05/2020
Tipo resolución: Sentencia Sección: Tercera
Número Sentencia: 168/2020 Número Recurso: 125/2020
Numroj: SAP PO 699/2020
Ecli: ES:APPO:2020:699
Voces sustantivas: Culpa extracontractual, Depósito, Prescripción, Propiedad horizontal, Edificaciones, Licencia de obras, Plazo de prescripción, Responsabilidad por hecho ajeno, Acción personal, Edificaciones, Legitimación, Lex artis, Obligación personal, Plazos de prescripción, Propiedad, Uso del inmueble
Voces procesales: Prueba, Prescripción, Informe fotográfico


ENCABEZAMIENTO:


AUD.PROVINCIAL SECCION N. 3
PONTEVEDRA
SENTENCIA: 00168/2020
Modelo: N10250
/ROSALÍA DE CASTRO NÚM. 5-2-IZQ. (PONTEVEDRA)
-
Teléfono: 986805127/28/29/30 Fax: 986805123
Correo electrónico:
Equipo/usuario: MC
N.I.G. 36038 42 1 2018 0003588
ROLLO: RPL RECURSO DE APELACION (LECN) 0000125 /2020
Juzgado de procedencia: XDO. PRIMEIRA INSTANCIA N. 2 de PONTEVEDRA
Procedimiento de origen: JVB JUICIO VERBAL 0000718 /2018
Recurrente: Carlos Antonio , Estibaliz
Procurador: PEDRO SANJUAN FERNANDEZ, PEDRO SANJUAN FERNANDEZ
Abogado: JOSE MANUEL FERNANDEZ AREVALO, JOSE MANUEL FERNANDEZ AREVALO
Recurrido: CLINICA DENTAL BALBOA, SL
Procurador: MONTSERRAT FERNANDEZ NAZAR
Abogado: JOSE MANUEL FERNANDEZ AREVALO
S E N T E N C I A Nº: 168/2020
SEÑORES DEL TRIBUNAL
ILUSTRISIMOS SRES
PRESIDENTE
D. ANTONIO-J. GUTIÉRREZ R.-MOLDES.
MAGISTRADOS
D. JAIME ESAIN MANRESA.
D. FRANCISCO JAVIER ROMERO COSTAS.
En PONTEVEDRA, a catorce de mayo de dos mil veinte
VISTO en grado de apelación ante esta Sección 003, de la Audiencia Provincial de PONTEVEDRA, los Autos
de JUICIO VERBAL 0000718 /2018, procedentes del XDO. PRIMEIRA INSTANCIA N. 2 de PONTEVEDRA, a
los que ha correspondido el Rollo RECURSO DE APELACION (LECN) 125 /2020, en los que aparece como
parte apelante, Carlos Antonio , Estibaliz , representados por el Procurador de los tribunales, Sr. PEDRO
SANJUAN FERNANDEZ, asistido por el Abogado D. JOSE MANUEL FERNANDEZ AREVALO, y como parte
apelada, CLINICA DENTAL BALBOA, SL, representado por el Procurador de los tribunales, Sra. MONTSERRAT
FERNANDEZ NAZAR, asistido por el Abogado D. JOSE MANUEL FERNANDEZ AREVALO, siendo el Magistrado
Ponente el Ilmo. D. FRANCISCO JAVIER ROMERO COSTAS.

ANTECEDENTES DE HECHO:


PRIMERO.- Por el Juzgado de Primera Instancia número 2 de Pontevedra, se dictó sentencia de fecha 16 de enero de 2020, cuya parte dispositiva, dice: "FALLO: Que desestimo la demanda interpuesta por el Procurador Sr. Sanjuán Fernández, en nombre y representación de Doña Estibaliz y Don Carlos Antonio , contra Clínica Dental Balboa, S.L.; y absuelvo a Clínica Dental Balboa, S.L. de las pretensiones deducidas contra ella. Las costas procesales se imponen a Doña Estibaliz y Don Carlos Antonio .".
SEGUNDO.- Contra mencionada resolución interpuso la parte demandante el presente recurso de apelación que fue sustanciado en la instancia de conformidad con lo establecido en el art. 457 y siguientes de la Ley de Enjuiciamiento Civil; se elevaron los autos, correspondiendo a este Tribunal su resolución, dando lugar a la formación del presente rollo, no habiéndose celebrado vista pública ni práctica de prueba, quedó el procedimiento para votación y fallo.
TERCERO.- En la tramitación del recurso se han observado y cumplido todas las prescripciones de carácter legal.

FUNDAMENTOS DE DERECHO:


PRIMERO.- Se impugna la resolución de la instancia, por la representación de la parte actora, desarrollando una argumentación de infracción en la aplicación del derecho al considerar derivable la responsabilidad objeto de litis de lo prevenido en el Art. 9 L. Propiedad. Horizontal e incluso por mor de lo establecido en los Arts. 1902 y 1903 C Civil, de los Arts. 9 y 17 de la LOE de 1999 y del Art. 1596 del Texto común, reiterando la acreditación del daño reclamado, del nexo causal y origen en la obra de remodelación y acondicionamiento del piso de la demandada conforme a la prueba practicada. A tales planteamientos se opone la contraparte actora al evacuar el traslado dado a la misma en su momento en la instancia, defendiendo lo razonado y concluido en la sentencia, afirmando, en otro caso, la insuficiente prueba de cargo de los actores respecto del nexo causal y origen del daño en la obra realizada.
SEGUNDO.- La revisión de las cuestiones que plantea la apelación que nos ocupa nos lleva, en primer término, a disentir de la fundamentación de la Sentencia por dos razones. En primer lugar, porque no puede prescindirse ni obviarse la responsabilidad que por mor de la Ley de Propiedad Horizontal converge en la situación y reclamación objeto de litis. Al respecto reproducimos la Sentencia de la Secc. 1ª de esta AP de Pontevedra de 18 de Julio de 2013, que razona sobre la legitimación de la propietaria de un piso o elemento privativo frente al resto de propietarios por obras en él : "En efecto que la demandada sea propietaria de un elemento privativo de un edificio constituido en régimen de propiedad horizontal -como expresamente reconoce en el Hecho segunda de su contestación-, deriva la cuestión por otros derroteros sobre el tipo de acción ejercitada por la parte actora, no ya en el ámbito de la culpa extracontractual del art. 1902 del C. Civil sino de la LPH, como ya dijimos en nuestra sentencia de 18 de julio de 2012 , precisamente con ocasión de otra demanda presentada contra la misma demandada: "Resulta incuestionable el ser aplicable al proceso seguido en la anterior instancia que el artículo 9. g de la Ley 49/1960, de 21 de julio, de Propiedad Horizontal , modificada por Ley 8/1999, establece la obligación de la cada propietario de Observar la diligencia debida en el uso del inmueble y en sus relaciones con los demás titulares y responder ante éstos de las infracciones cometidas y de los daños causados. No es necesario acudir por ello a la regla general del artículo 1902 del Código civil citado en la resolución de instancia cuando se esté, como en el caso, cuando menos en inicio, en presencia de daños causados por vibraciones procedentes del local del demandado como consecuencia de la reforma del mismo de un edificio constituido en régimen de propiedad horizontal. Tan es así que el TS, y en sentencias que este misma Sección (vid. SS AP Pontevedra, por ej. de 27/05/10) ha dictado, establece que el régimen de prescripción de este tipo de acciones -al contrario de lo que suele argumentarse- no es de un año (propio de la culpa extracontractual) sino de quince como régimen general de las obligaciones personales ex art. 1964 CC , indicándose expresamente en la STS de 13 de julio de 1995 , que consideró aplicable a las acciones personales derivadas de la de la LPH, el plazo de prescripción de 15 años del art. 1964 , al no tratarse de acciones provenientes de culpa extracontractual. Y así, en la precitada sentencia, se señalaba que: "en definitiva, la acción se dirige contra el titular de un local y es una consecuencia de las relaciones obligacionales que surgen de su pertenencia a una Comunidad de Propietarios regida por la Ley sobre Propiedad Horizontal, y en éste segundo supuesto, la acción vendría sometida a la norma prescriptiva del artículo 1964, quince años".
TERCERO.- Por otro lado, toda vez que cabe considerar que, en los términos del Art. 1902 y 1903 del C Civil, sí ha mediado participación y control de la obra en tanto en cuanto la demandada contrató al Arquitecto Sr.
Baldomero para "1)Coordinación de Seguridade e Saude da obra con seguro...; 2) Dirección da Obra" según su propio Proyecto y Presupuesto concertado con la Constructora, tal y como se sigue de la documentación de la contestación (D.1 Licencia de Obras y D3 relativo a Proyecto/Presupuesto y Factura) y de esta misma.
En este sentido se manifiesta la STS de 25 de Enero de 2007, Fdto. Jdico. 2º pfo. 6º y al respecto reseña: "En segundo, el artículo 1.903 del CC ha sido interpretado de forma reiterada por esta Sala en el sentido de que en los casos en los que la realización de la obra se encarga a un contratista, la responsabilidad corresponde exclusivamente a éste, como contratista independiente, siempre que dicho contrato no sea determinante de una relación de subordinación o dependencia entre la empresa promotora y la contratista, asumiendo de manera exclusiva sus propios riesgos ( SSTS de 4 de enero de 1982; 8 de mayo de 1999), dependencia que se produce cuando el contratista no actúa formalmente como autónomo si, de hecho, está sujeto al control de la propiedad o promotora de la obra o se encuentra incardinado en su organización correspondiéndole el control, vigilancia y dirección de las labores encargadas, de tal forma que será posible responsabilizarle del daño en aquellos supuestos en que no solo encarga la obra a personal especializado y cualificado profesionalmente con suficientes conocimientos para un ejercicio normalmente correcto de la "lex artis", sino que designa a un director facultativo de la obra a quien compete exigir el cumplimiento de las especificaciones del proyecto, las normas de buena ejecución y las de Seguridad e Higiene en el Trabajo, pues ello es determinante de la responsabilidad por hecho de otro, según la interpretación jurisprudencial del artículo 1903, y ésta no puede ser enervada por la existencia de un pacto en contrario entre los responsables, que no puede producir efectos en perjuicio de terceros ajenos al ámbito contractual en virtud del principio de relatividad del contrato."

CUARTO.- Llegados aquí también hemos de coincidir con el planteamiento del recurso y de la demanda en orden a concluir acreditado el origen del daño reclamado en la obra de reforma y acondicionamiento a Clínica Dental del piso 1º A de la demandada. En este sentido estamos al resultado y explicaciones del perito de los actores oído a instancia, toda vez que las circunstancias de buena situación y conservación de la vivienda actora los aclara suficientemente y se advierten concurrentes a la vista del informe fotográfico que acompaña a su pericia sin que las aseveraciones de contrario, sostenidas en la situación del piso de la actora objeto de reforma, hayan de llevar a otra cosa porque el mismo reportaje fotográfico de la pericia de la demandada permite advertir no solo que ese piso no había tenido reforma o rehabilitación mas allá de su pintado, pues se reflejan elementos constructivos sencillos y antiguos perfectamente identificables con su construcción originaria, así como que ya se había actuado sobre el piso, suelo, guarniciones y otros elementos, lo que sin duda también pudo incidir en las fisuras que refiere el informe, no pudiendo desconocerse que se realizó a Diciembre de 2018 terminada la obra y sobre el análisis de su estado según las fotografías que incorpora (Fotos Nos 3. 1 a 9). Del mismo modo, reconoce la perito de los demandados que no puede conocer el modo de llevarse a cabo la obra de demolición y resulta obvio que si este técnico advirtió la problemática de la edificación, por su técnica constructiva, igualmente pudo y debió advertirla antes, a su proyección y/o ejecución, pues se ha de concluir que no solamente la demolición sino también la privación del soporte que se repercutía en la tabiquería vino a suponer causa origen de la problemática reclamada, de tal modo que durante la obra cabría arbitrar y acometer soluciones técnicas en la ejecución que impidiesen la afectación del piso superior. En definitiva, resulta correctamente acreditado el origen del daño en la obra de reforma de la demandada, con un evidente nexo causal sin acreditarse la diligencia exigible en su ejecución.
QUINTO.- Por último, se cuestiona en la contestación el importe de reparación reclamado en razón de entender excesiva la valoración efectuada en la pericial actora, en la alzada no replantea la demandada tal cuestión en su oposición, pese a ser expresamente objetada en la apelación actora tanto esta razón de oposición como la pericial de la demandada en la que se apoya. Hemos de desestimar el recurso no solamente por la ausencia de oposición expresa o tácita sino también porque frente a la pericial actora en este aspecto no cabría atender a la ponderación y valoración que realiza la perito de la demandada, solo genérica en la Vista celebrada, huérfana de toda justificación de costes y medición detallada, en un subjetivo e inconsistente ejercicio de aproximación y costes, en el que refirió "consultas y preguntas a profesionales", sin constar nada al respecto antes en su Informe, donde solo cuestionó allí el IVA repercutible, extremo no objetado por la demandada, careciendo éste de los mínimos esperables y exigibles de medición y detalle, tal y como acaba reconociendo a preguntas del letrado de la actora.
SEXTO.- De todo lo anterior se sigue la estimación de la apelación y de la demanda sin imposición a la demandada de las costas de la apelación ( Art. 398 LEC/00) y declarando de cargo de éste las de la instancia ( Art. 398 LEC/00). Devuélvase a la parte actora el depósito constituido para recurrir (Disp. Adic. 15ª LOPJ).
Vistos los artículos citados y demás normas de general y pertinente aplicación, por la autoridad que nos confiere la Constitución Española y en nombre de SM. el Rey,

FALLO:

Estimamos el Recurso de Apelación formulado por la representación de D. Carlos Antonio y Dª Estibaliz contra la Sentencia de fecha 16 de Enero de 2020, dada en el J. Verbal Nº 718/18 seguido ante el J. de 1ª Instancia Nº 2 de Pontevedra (ROLLO Nº 125/20), revocando la misma y dando lugar a la Estimación de la demanda formulada por aquéllos frente a la mercantil Clínica Dental Balboa, SL condenándola a que abone a los actores la suma de 5036'93€ más los intereses legales de los Arts. 1108 y 576 LEC/00 desde la interposición de la demanda.
Se imponen a la SL demandada las costas de la alzada y no ha lugar a imponer las de la instancia.
Devuélvase a los apelantes el depósito constituido para recurrir.
Notifíquese la presente resolución a las partes haciéndoles saber que la presente sentencia podrá ser susceptible de Recurso Extraordinario de Infracción procesal y de Casación si concurren los requisitos legales ( arts. 469, 477, y Disposición Final 16 LEC), que se interpondrán, en su caso, ante el Tribunal en el plazo de 20 días a contar desde la notificación de la presente.
Conforme a la D.A. Decimoquinta de la L.O.P.J., para la admisión del recurso se deberá acreditar haber constituido, en la cuenta de depósitos y consignaciones de este órgano, un depósito de 50 euros, salvo que el recurrente sea: beneficiario de justicia gratuita, el Ministerio Fiscal, el Estado, Comunidad Autónoma, entidad local u organismo autónomo dependiente.
Una vez firme, expídase testimonio que será remitido con los autos originales al Juzgado de procedencia, a los efectos oportunos.
Notifíquese asimismo esta resolución al/los apelado/s rebelde/s, según dispone el artículo 497 de la Ley de Enjuiciamiento Civil.
Así, por ésta nuestra sentencia, lo pronunciamos, mandamos y firmamos.